Apuntes para aprender de la experiencia.
Los CET funcionan mayoritariamente en jardines de infantes,
jardines maternales, escuelas primarias y centros educativos de la Ciudad de
Buenos Aires. La propuesta de estos centros se diseña en una primera etapa,
para ser implementados en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, debido a
que aquí es donde hay mayores indicadores sociales desfavorables y una
existente inequidad en el acceso a propuestas que acompañen las necesidades
cognitivas y de estimulación de los niños.
Considerando la gran necesidad de estos sectores, y la importancia de
intervenir en los primeros años, es que el Ministerio de Educación de la Ciudad
de Buenos Aires, desarrolla esta propuesta en las comunas 1, 4, 7, y 8, al
considerarlas como territorios de mayor vulnerabilidad social y educativa.
La propuesta comenzó a ser implementada en agosto de 2013 con la
creación de ocho Centros de Educación Temprana en los territorios de las
comunas descritas anteriormente. Por tratarse de una política educativa, funcionan
mayoritariamente en jardines infantiles. Las actividades en los CET se
desarrollan los sábados, desde Marzo hasta Diciembre de cada año de acuerdo al
calendario escolar y su horario de funcionamiento es de 10:30 hs. a 12:30 hs.
Las personas que se encuentran a cargo de los niños son docentes, las
mismas se desempeñan como tutoras de grupo, tienen formación interdisciplinaria
en educación temprana y durante cada jornada se encargan de construir los
ambientes de encuentro con las familias y guiar los grupos de niños y padres. Paralelamente,
los CET cuentan con la participación de un equipo interdisciplinario conformado
por especialistas en diferentes áreas del desarrollo infantil (estimulación
temprana, psicología perinatal, psicomotricidad, ciencias de la educación,
comunicación, profesorado en educación especial, psicopedagogía, licenciatura
en trabajo social y musicoterapia) y también con un referente de difusión y
trabajo territorial.
Añadamos a esto que todos los CET cuentan con una misma coordinadora
general y un coordinador en cada sede y que se trabaja en el marco de una
metodología coordinada de integración interdisciplinaria con eje en el niño.
La riqueza de esta pluralidad de miradas, permite un trabajo que
enriquece la tarea y proporciona una mirada integral hacia la primera infancia.
Además, esta diversidad promueve instancias de capacitación, participación y
reflexión que suman al momento de pensar cómo, por qué y dónde intervenir. Este
es uno de los puntos fuertes y destacados del equipo, ya que no hay una mirada
unificada sino una productiva tensión que pone a repensar desde diversas
miradas el trabajo por la primera infancia.
Algunos de los objetivos de la organización son: promover el óptimo
desarrollo de niños y niñas a través de actividades educativas, generando
espacios de participación de las familias para fortalecerlas y acompañarlas en
su rol protagónico de crianza y educador primario. Garantizar y cuidar el
desarrollo infantil temprano, ya que así se consigue mejorar las oportunidades
educativas de los niños y niñas en situación de vulnerabilidad social,
promoviendo activamente una igualdad de condiciones para el desarrollo de
capacidades cognitivas. Y principalmente, fortalecer a las familias en su rol
de crianza, brindando un acompañamiento con estrategias, reflexión,
conocimientos e información sobre cómo acompañar a los niños y niñas desde las
diferentes áreas del desarrollo.
Los CET tienen un trabajo en territorio que comprende las acciones de
recorridas y encuentro con cada barrio. Estas acciones son fundantes y
constituyen la actividad semanal de acercamiento al territorio, en la cual cada
equipo establece contactos barriales y organiza visitas semanales a espacios
comunitarios. Esta tarea implica la disposición a un trabajo en red con
efectores de salud, educación y barriales.
Este momento es de vital importancia a la hora de comprender o elaborar
estrategias de acción con la población destinataria de la propuesta. La
relación de los CET con el barrio y la comunidad es fundante ya que cada equipo
acude al encuentro real con quienes habitan la geografía de cada lugar y a
quienes se requiere acercar la propuesta. Además de pretender que las familias
participen se pretende realizar un verdadero proceso de inmersión en cada lugar
conociendo su realidad y desde allí tender redes y puentes que posibiliten
entrelazar los caminos, trabajando en base al respeto, la valoración, el amor y
la escucha.
Las familias comparten junto a sus hijos un espacio de juego (módulo de
juego) acorde a la edad de los niños, en este, las familias pueden compartir un
momento de juego encuentro e intercambio junto a sus hijos. Luego participan de
un espacio de taller que busca propiciar su participación y en el que se
trabaja con temáticas relacionadas a la crianza, se realizan dinámicas grupales
para reflexionar acerca de lo experimentado en el módulo de juego.
El objetivo del taller es intercambiar y compartir cuestiones relativas
al desarrollo infantil y la crianza, invitando a los padres a desplegar su
palabra espontánea, propiciando instancias de escucha activa y abriendo puertas
a la reflexión. Es un proceso de construcción grupal, donde se promueve pensar
“con otros” compartiendo y complementando saberes, aportando ideas y
enriqueciendo experiencias y pensamientos, para esto se propicia la creación de
un clima distendido, armónico y respetuoso donde cada integrante encuentre su
lugar y su propio ritmo de participación, logrando un ambiente de confianza y
familiaridad que posibilite una reflexión activa involucrando a las familias
desde su propia historia, fomentando la escucha y generando lazos de
solidaridad, acompañamiento, redes y amistad entre los padres.
Finalizado un eje de trabajo las familias reciben un material en forma
de ficha educativa elaborada por los docentes que contiene información, datos y
preguntas e invita a seguir pensando en lo transitado en el taller. Es una
manera de hacer extensiva esta práctica en cada hogar, siendo un material que
formará parte de una base teórica que las familias contarán como consulta y
acompañamiento en su vida cotidiana. El taller es un “abrazo grupal” que, en
forma de ronda, acuna y mece a todas las familias de los CET y tiende la mano
para que cada uno encuentre un lugar de reconocimiento y de reflejo en el otro.
Los CET están articulados con centros de salud teniendo una presencia
frecuente estableciendo vínculos con los diferentes actores: médicos,
pediatras, psicopedagogas, psicólogos, trabajadores sociales, estimuladores
tempranos. También teniendo una activa participación y acompañamiento en las
instancias de juegoteca, taller de crianza y biblioteca que se desarrollan en
diferentes centros. Y a su vez están articulados con diversos programas
destinados a la primera infancia.
La propuesta educativa de los Centros de Educación Temprana parte de una
concepción integral del desarrollo infantil, esto quiere decir que
reconoce que el ambiente de los niños, representado desde la familia, la
comunidad y la sociedad, es determinante en el desarrollo de niños y niñas. A
través de las políticas públicas es que se pueden generar mejores oportunidades
de desarrollo y condiciones de educabilidad incidiendo sobre la comunidad y el
entorno familiar del niño.
Desde los CET se entiende que cuidar el desarrollo infantil temprano es
fundamental para garantizar el acceso de niñas y niños a una educación de
calidad, y cuentan con distintas razones para intervenir en la primera
infancia. Una de estas razones son de derecho, debido a que los niños y niñas
son sujetos de derecho y en nuestro país contamos con la Ley Nacional 26.061
que promueve la creación de un Sistema Integral de Derechos de niñas, niños y
adolescentes que permite igualar las oportunidades de desarrollo en los
primeros años de vida y que a la vez sustenta el acceso a derechos, la
protección de derechos y la restitución de los mismos cuando éstos han sido
vulnerados.
Por otro lado, cuentan con argumentos de la psicología, haciendo
hincapié en la importancia de las experiencias tempranas para el desarrollo posterior
de las personas. Según los CET “Un vínculo de apego seguro, estable y
previsible promueve el desarrollo de manera positiva”.
Desde las neurociencias, está comprobado que en la primera infancia se
asientan las bases para funciones cerebrales superiores como la memoria, el
razonamiento lógico, el lenguaje, la percepción y la discriminación auditiva se
desprende lo que el mismo neurocientífico denominó como la dimensión social del
cerebro. El sostén afectivo, en los primeros años de vida, no sólo es la base
de un buen desarrollo emocional sino también la base del desarrollo cognitivo.
Una de las razones es la equidad, debido a que los primeros años de vida
los niños son especialmente sensibles a las influencias favorables del entorno
y muy vulnerables a los efectos desfavorables del mismo.
Por último, cuentan con razones económicas: invertir en los niños desde
sus primeros años de vida, y cuando esta inversión está orientada hacia los más
vulnerables, tiene retornos económicos altos y evita que se profundicen las
brechas presentes entre los pobres y los ricos, promoviendo la igualdad de
oportunidades educativas.
Los aspectos socio emotivos por
un lado, y la cognición por el otro, determinan el trayecto educativo de las
personas. De este modo, no quedan dudas sobre los beneficios e importancia de
los CET, de la atención a la primera infancia.
Conclusión grupal
La educación es un derecho, por lo cual todos los niños y niñas deben
poder acceder a la misma. Todas las familias deben poder acceder desde un lugar
de igualdad de oportunidades, sin embargo las desigualdades sociales y las
desigualdades educativas lamentablemente muchas veces van de la mano.
Los centros de educación temprana
acortan esa brecha, trabajan con las familias y, de este modo, más niños y
niñas pueden integrarse, rodearse de un ambiente favorable para su desarrollo. Los
mismos fomentan el crecimiento y el desarrollo integral en la primera infancia,
lo cual es sumamente importante para la sociedad.
La modalidad de esta organización permite abarcar los objetivos
esenciales de una formación íntegra en los aspectos pertinentes del desarrollo
de la infancia, y la creación de canales de comunicación con la familia,
flexibles, cálidos y sinceros, que enriquecen en ambas direcciones. Es importante
resaltar que el producto de este trabajo en conjunto, se lleva al ámbito
privado de la familia con el fichero educativo, completo con información
aprendida.
Finalmente, las propuestas educativas, módulos de juegos y talleres
enlazados con la comunidad, denotan intenciones pedagógicas y didácticas lo
cual manifiesta el verdadero deseo de igualar oportunidades educativas.
Bibliografía
·
Centros de Educación Temprana,
Apuntes para aprender de la experiencia. Ministerio de Educación, Buenos Aires
Gobierno de la Ciudad y UNICEF (2015).