lunes, 29 de junio de 2020

Experiencias culturales online.

Conferencia "Más juego, más movimiento: Más infancia" de Francesco Tonucci.

Francesco Tonucci dice que "juego", "movimiento" e "infancia" son sinónimos. 
Tonucci hace referencia a que la ciudad debería ser justa, democrática y adecuada para todos, por lo cual debería serlo también para los niños y niñas, por lo tanto debería ser adecuada para jugar.
¿Qué pasa cuando jugar no es tan simple? Según el pedagogo, los niños y niñas dedican gran parte de su día a la escuela y a las tareas que la misma le deja, ¿y el resto? a las pantallas. ¿Será que jugar no es tan simple?
El juego es sumamente importante en la vida y en el desarrollo de los niños y niñas, es necesario, lo necesitan: los niños y niñas, a diferencia de los adultos, juegan para jugar. 
Tonucci hace referencia a una curva en la cual muestra que en la formación o educación de las personas, en su formación, parece que cada nivel por el que transitamos nos prepara para el siguiente, y que los niveles más "bajos" tienden a tener menor valor. Esto le quita entidad y peso al Nivel Inicial, el cual es clave para los niños y niñas. Sin embargo él no comparte, no está de acuerdo con dicha curva. Él nos muestra otra en la cual se evidencia a que las etapas primeras son las más importantes en la vida de las personas. Los primeros años son claves en la vida de las personas y el juego es lo que pone los cimientos en estos años, el juego es la base de nuestra vida.
En la escuela, el juego está manipulado para poder llevar a cabo diversos objetivos, se eligen los materiales, se proponen actividades, y el niño o niña no elige. El juego no se debería evaluar o simplemente no alcanzaría un diez para evaluarlo.
 Tonucci considera el juego como patrimonio de la infancia y pide o propone una escuela interesante, atractiva, que ayude a los niños y niñas a desarrollar lo que les interese, brindarle posibilidades para ser el mejor en lo que más le guste.
A lo largo de la conferencia me resultó imposible no emocionarme, no coincidir con él. ¿Qué es la infancia sin juego? ¿Por qué la escuela a veces se olvida de la importancia de jugar? Jugar es lo primordial, es la base de quienes somos y de quiénes seremos. El juego nos acompaña al crecer o, mejor dicho, nos hace crecer. El juego es juego, el juego es todo. El juego es infancia, y la infancia no es infancia sin juego.
"Creo que jugar es como recortar un trozo de mundo, ofrecerlo a alguien, a un compañero de juego, y jugarlo juntos." 

Recorrido virtual por la casa de Frida Kahlo.
Últimamente me siento muy enojada con la tecnología debido a que me está resultando muy complejo poder estar al día con mis deberes y siento que me excluye más de lo que me conecta. Sin embargo, dentro de tanta frustración pude recorrer una casa que de otra forma no hubiera conocido, la casa ni más ni menos que de Friza Kahlo. En este aspecto entiendo que la tecnología abre puertas, y nunca fue tan literal.
El hecho de poder acceder a lugares lejanos e impensados a través de una pantalla, es algo que nunca me entró en la cabeza. Siento que los avances tecnológicos pueden ampliar el universo de la escuela y llevarnos a lugares increíbles, desde una casa, una jungla o el espacio.
Considero que como docentes en formación tenemos que saber aprovechar estas herramientas para enriquecer nuestras prácticas, ampliar el horizonte del juego y del aprendizaje, brindando así experiencias únicas y de calidad.

sábado, 11 de abril de 2020

Un relato acerca de mi autobiografía.


Cuando tengo que relatar una experiencia del profesorado que me haya marcado me resulta inevitable pensar en los profesores y profesoras que dejaron huellas en mí, que me motivaron a seguir aprendiendo y que me acompañaron en este camino de aprendizaje y conocimiento.
Recuerdo uno de mis primeros cuatrimestres, cursando Prácticas del Lenguaje 1 con la profesora Gandolfi y acompañada por una amiga que conocí en aquel entonces y hoy en día es muy importante en mi vida, Lien.
La profesora nos dio una consiga “pequeña”, debíamos preparar una clase abierta sobre un tema en particular, nosotras elegimos “Nanas y narraciones”. Podíamos hacer lo mismo de siempre, preparar un PowerPoint, hablar frente al grupo de compañeras y hacer lo políticamente correcto, pero decidimos hacer algo diferente.
Gandolfi nos dio mucha libertad a la hora de planificar y decidimos generar un encuentro distinto. Invitamos a nuestras compañeras a sentarse sobre telas en el suelo, en ronda. Nostras nos sentamos con ellas, yo con mi guitarra encima. Les brindamos la posibilidad de tener en brazos un muñeco a cada una, se los dimos en la mano con mucho cariño y dejamos que todo fluyera. Comencé a tocar los acordes y a cantar. De un momento a otro el clima cambió, se generó un silencio cálido, una escucha atenta y suavemente esos brazos que recibieron a los muñecos comenzaron a mecerse, los bebés empezaron a ocupar un rol activo en la propuesta y paulatinamente, mis compañeras empezaron a cantar o tararear conmigo. Las nanas salieron de nuestras entrañas y se entonaron casi sin permiso. Al terminar de cantar sentí cómo las emociones afloraban. Hubo silencio.
Después de algunos minutos, mi amiga Lien comenzó a narrar “Monigote en la arena” de Laura Devetach. Nos sumergimos en la literatura, en su voz expresiva y simplemente la escuchamos narrar. Nos invitó a formar parte de la historia de forma implícita. Luego de un momento de mucho disfrute, Lien terminó de narrar y, de repente, el silencio estuvo acompañado por miradas brillantes, la emoción desbordaba nuestros ojos. Con Lien nos miramos y ambas nos encontramos sonrisas en el rostro. Buscamos la mirada cómplice de nuestra profesora y al observarla nos dimos cuenta de que ella también estaba emocionada.
Esta experiencia fue muy significativa para ambas. La habíamos planificado juntas, le destinamos tiempo, la probamos en nuestras casas y pensamos cómo podíamos enriquecerla para que fuera única. No sólo cumplió nuestras expectativas, sino que las superó. Lo que iba a ser una clase expositiva, fue un encuentro sumamente satisfactorio. Esa clase fue un antes y un después. El contexto se prestó para que todo fluyera, nuestra profesora nos dio el lugar para desplegar nuestras alas y nos brindó la posibilidad de volar. Nos sentimos sumamente cómodas con nuestras compañeras, quienes se mostraron predispuestas a participar y a poner el cuerpo en acción; y nosotras nos brindamos por completo, nos mostramos vulnerables, estábamos nerviosas, con miedos, pero todas esas emociones pasaron a segundo plano al empezar la actividad.
A partir de ese entonces comprendí la importancia de planificar, de poner el cuerpo, de brindarse y de invitar a las personas que formen parte del encuentro a participar. Que uno puede ser protagonista desde la escucha, a veces se puede tener participaciones activas sin necesidad que tomar la palabra, y cuando una disfruta de la experiencia, esa emoción se transmite.

martes, 18 de junio de 2019

Último relato.


¿De dónde vengo?
¿Qué cambió en mí desde que comenzó esta experiencia?

A la hora de hablar de mis saberes previos, me resulta imposible no pensar en mi biografía escolar. A mis dos años ingresé a un jardín de infantes privado, a una sala de niños y niñas de tres años y “no me adapté”, por lo cual mi familia decidió esperar un año más, para tener la edad correspondiente y estar mejor preparada para aquella etapa. Al año siguiente regresé y el llanto continuó de la mano de mi escolarización. Todo mi paso por el Nivel Inicial se dio en aquel contexto, y no hablo del llanto únicamente, sino de la institución que eligió mi familia para mí. Continué allí durante la primaria y, al finalizar séptimo grado, acordamos con mi familia un cambio de escuela: todo mi secundario lo realicé en una escuela pública.
Toda mi trayectoria escolar se dio en un ámbito de educación formal, por lo cual, la primera vez que escuché hablar sobre modalidades no formales, o no escolares, fue en el profesorado de nivel inicial, sin embargo, parecía no ser suficiente.
A la hora de hablar con compañeras sobre educación no formal o no escolar, entrábamos en conflicto al sentir que no estábamos lo suficientemente preparadas para dichas modalidades. Tal vez las escuchamos nombrar, vimos algunas fotos o videos, pero nuestras prácticas se dan en escuelas que cumplen con formatos formales de escolarización y educación.
Si me pongo a pensar en qué modalidades de este tipo conozco puedo nombrar varias...  Jardines nocturnos, juegotecas, jardines comunitarios, espacios de atención educativa para niños y niñas que se encuentran en contextos de privación de la libertad con sus madres, educación en hospitales, entre otros. Sin embargo, aunque nunca haya pisado el suelo de uno de los recién nombrados, hoy en día me siento mucho más informada sobre éstos que hace algunos meses atrás.
Al comenzar el cuatrimestre me preguntaba ¿para qué nos prepara el profesorado? ¿Por qué la mayoría de docentes trabajan en escuelas tradicionales? ¿Es falta de interés o falta de conocimiento?
Me parece apasionante pensar en formatos alternativos, y eran muchas las preguntas que no podía responder al comenzar la cursada del eddi prácticas 1, pero hoy en día siento que puedo responder muchos de aquellos interrogantes.
Actualmente considero tener una gran variedad de conocimientos, al menos mucho más que antes de comenzar esta experiencia. El hecho de leer sobre centros de primera infancia, investigar y realizar producciones me permitió informarme. El hecho de leer informes de mis compañeras sobre otros espacios de educación no escolar o no formal también amplió mis conocimientos, ya que fue un medio para acercarme a los mismos.
Por otro lado, y no menos importante, el haber recibido a un profesional como es Germán Eiviño fue muy enriquecedor. Escuchar en primera persona experiencias, haber podido compartir el encuentro con alguien con tanta trayectoria hizo de la charla un momento muy nutritivo.
Hace algunas semanas me preguntaba ¿Qué quiero para mi futuro? ¿Dónde quiero trabajar? Sigo pensando que es sumamente importante indagar e investigar para conocer a fondo distintas posibilidades para poder abrir puertas y ampliar nuestro horizonte a la hora de elegir qué queremos para nuestro futuro. A quiénes queremos llegar, dónde queremos enseñar. Una forma de incluir niños y niñas con diferentes realidades es formar parte de los espacios en los que se encuentran. Considero relevante valorar la diversidad, permitirse explorar nuevos rumbo, perder el miedo a lo desconocido.
Hay que poner el cuerpo en acción. La predisposición corporal no sólo en el juego, sino en el trabajo del día a día. Jugar nos acerca, nos permite vincularnos y conocernos, aprendemos en el diálogo y contacto con otros, y es ahí donde se enriquece nuestro trabajo. Para mí, para incluir hay que involucrarse, brindarse y abrirse a nuevas experiencias.

Recorriendo el Blog de Magalí Castro.

Recorrer el blog de Magalí me hizo conocerla un poco más. La estética me encantó, me encontré con un blog minimalista, con pocos colores, todos claros, y con fácil acceso a todas sus producciones.
El leer su presentación me acercó a ella. Conozco la película que eligió para presentarse, "En búsqueda de la felicidad", y la misma me conmovió y emocionó. No es necesario estar en una situación extrema en la vida para sensibilizarse y que cueste seguir adelante, a todos nos pasa, y poder expresarlo nos hacen más humanos. Al leer a Magalí encontré una persona sensible y dulce, su relato nos permite empatizar con ella. El esfuerzo vale la pena, y gracias a eso acá estamos, cerca de terminar nuestra carrera.
Al leer su posteo sobre sus experiencias previas, leo por un lado a una madre, y por otro a una futura docente con preguntas y ganas de seguir aprendiendo, con muchos  interrogantes. Se la puede leer a ella al natural, escribiendo para ella misma y para quien quiera acercarse a conocerla un poco más. La leo es casi como escucharla, ya que al haber compartido diferentes materias con ella a lo largo de estos años me resulta imposible no imaginarla relatando.
Por último, su texto sobre servicios de atención a niños y niñas de 45 días a 36 meses de UNICEF,  me muestra otro tipo de producción, con un vocabulario diferente, más específico de una profesional en formación. Dicha producción me sirvió para conocer más sobre esta temática, la síntesis y el análisis de la producción me parecieron muy enriquecedores, me sirvieron para ampliar mis conocimientos y para conocer otra mirada sobre la temática que venimos trabajando en el EDDI.
En lo personal, disfruto compartir este espacio con distintas compañeras, siento que podemos aprender de nosotras, dialogando, leyéndonos s y escuchándonos. Agradezco la posibilidad de conocer más a Magalí y fue una buena experiencia haber podido recorrer y analizar sus producciones.

miércoles, 5 de junio de 2019

Recorriendo el Blog de Magalí Castro.


Recorrer el blog de Magalí me hizo conocerla un poco más. La estética me encantó, me encontré con un blog minimalista, con pocos colores, todos claros, y con fácil acceso a todas sus producciones.
 El leer su presentación me acercó a ella. Conozco la película que eligió para presentarse, "En búsqueda de la felicidad", y la misma me conmovió y emocionó. No es necesario estar en una situación extrema en la vida para sensibilizarse y que cueste seguir adelante, a todos nos pasa, y poder expresarlo nos hacen más humanos. Al leer a Magalí encontré una persona sensible y dulce, su relato nos permite empatizar con ella. El esfuerzo vale la pena, y gracias a eso acá estamos, cerca de terminar nuestra carrera.
 Al leer su posteo sobre sus experiencias previas, leo por un lado a una madre, y por otro a una futura docente con preguntas y ganas de seguir aprendiendo, con muchos  interrogantes. Se la puede leer a ella al natural, escribiendo para ella misma y para quien quiera acercarse a conocerla un poco más. La leo es casi como escucharla, ya que al haber compartido diferentes materias con ella a lo largo de estos años me resulta imposible no imaginarla relatando.
 Por último, su texto sobre servicios de atención a niños y niñas de 45 días a 36 meses de UNICEF,  me muestra otro tipo de producción, con un vocabulario diferente, más específico de una profesional en formación. Dicha producción me sirvió para conocer más sobre esta temática, la síntesis y el análisis de la producción me parecieron muy enriquecedores, me sirvieron para ampliar mis conocimientos y para conocer otra mirada sobre la temática que venimos trabajando en el EDDI.
 En lo personal, disfruto compartir este espacio con distintas compañeras, siento que podemos aprender de nosotras, dialogando, leyéndonos s y escuchándonos. Agradezco la posibilidad de conocer más a Magalí y fue una buena experiencia haber podido recorrer y analizar sus producciones.

sábado, 11 de mayo de 2019

“Centros de Educación Temprana”

Apuntes para aprender de la experiencia.
Los CET funcionan mayoritariamente en  jardines de infantes, jardines maternales, escuelas primarias y centros educativos de la Ciudad de Buenos Aires. La propuesta de estos centros se diseña en una primera etapa, para ser implementados en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, debido a que aquí es donde hay mayores indicadores sociales desfavorables y una existente inequidad en el acceso a propuestas que acompañen las necesidades cognitivas y de estimulación de los niños.
Considerando la gran necesidad de estos sectores, y la importancia de intervenir en los primeros años, es que el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, desarrolla esta propuesta en las comunas 1, 4, 7, y 8, al considerarlas como territorios de mayor vulnerabilidad social y educativa.
La propuesta comenzó a ser implementada en agosto de 2013 con la creación de ocho Centros de Educación Temprana en los territorios de las comunas descritas anteriormente. Por tratarse de una política educativa, funcionan mayoritariamente en jardines infantiles. Las actividades en los CET se desarrollan los sábados, desde Marzo hasta Diciembre de cada año de acuerdo al calendario escolar y su horario de funcionamiento es de 10:30 hs. a 12:30 hs.
Las personas que se encuentran a cargo de los niños son docentes, las mismas se desempeñan como tutoras de grupo, tienen formación interdisciplinaria en educación temprana y durante cada jornada se encargan de construir los ambientes de encuentro con las familias y guiar los grupos de niños y padres. Paralelamente, los CET cuentan con la participación de un equipo interdisciplinario conformado por especialistas en diferentes áreas del desarrollo infantil (estimulación temprana, psicología perinatal, psicomotricidad, ciencias de la educación, comunicación, profesorado en educación especial, psicopedagogía, licenciatura en trabajo social y musicoterapia) y también con un referente de difusión y trabajo territorial.
Añadamos a esto que todos los CET cuentan con una misma coordinadora general y un coordinador en cada sede y que se trabaja en el marco de una metodología coordinada de integración interdisciplinaria con eje en el niño.
La riqueza de esta pluralidad de miradas, permite un trabajo que enriquece la tarea y proporciona una mirada integral hacia la primera infancia. Además, esta diversidad promueve instancias de capacitación, participación y reflexión que suman al momento de pensar cómo, por qué y dónde intervenir. Este es uno de los puntos fuertes y destacados del equipo, ya que no hay una mirada unificada sino una productiva tensión que pone a repensar desde diversas miradas el trabajo por la primera infancia.
Algunos de los objetivos de la organización son: promover el óptimo desarrollo de niños y niñas a través de actividades educativas, generando espacios de participación de las familias para fortalecerlas y acompañarlas en su rol protagónico de crianza y educador primario. Garantizar y cuidar el desarrollo infantil temprano, ya que así se consigue mejorar las oportunidades educativas de los niños y niñas en situación de vulnerabilidad social, promoviendo activamente una igualdad de condiciones para el desarrollo de capacidades cognitivas. Y principalmente, fortalecer a las familias en su rol de crianza, brindando un acompañamiento con estrategias, reflexión, conocimientos e información sobre cómo acompañar a los niños y niñas desde las diferentes áreas del desarrollo.
Los CET tienen un trabajo en territorio que comprende las acciones de recorridas y encuentro con cada barrio. Estas acciones son fundantes y constituyen la actividad semanal de acercamiento al territorio, en la cual cada equipo establece contactos barriales y organiza visitas semanales a espacios comunitarios. Esta tarea implica la disposición a un trabajo en red con efectores de salud, educación y barriales.
Este momento es de vital importancia a la hora de comprender o elaborar estrategias de acción con la población destinataria de la propuesta. La relación de los CET con el barrio y la comunidad es fundante ya que cada equipo acude al encuentro real con quienes habitan la geografía de cada lugar y a quienes se requiere acercar la propuesta. Además de pretender que las familias participen se pretende realizar un verdadero proceso de inmersión en cada lugar conociendo su realidad y desde allí tender redes y puentes que posibiliten entrelazar los caminos, trabajando en base al respeto, la valoración, el amor y la escucha.
Las familias comparten junto a sus hijos un espacio de juego (módulo de juego) acorde a la edad de los niños, en este, las familias pueden compartir un momento de juego encuentro e intercambio junto a sus hijos. Luego participan de un espacio de taller que busca propiciar su participación y en el que se trabaja con temáticas relacionadas a la crianza, se realizan dinámicas grupales para reflexionar acerca de lo experimentado en el módulo de juego.
El objetivo del taller es intercambiar y compartir cuestiones relativas al desarrollo infantil y la crianza, invitando a los padres a desplegar su palabra espontánea, propiciando instancias de escucha activa y abriendo puertas a la reflexión. Es un proceso de construcción grupal, donde se promueve pensar “con otros” compartiendo y complementando saberes, aportando ideas y enriqueciendo experiencias y pensamientos, para esto se propicia la creación de un clima distendido, armónico y respetuoso donde cada integrante encuentre su lugar y su propio ritmo de participación, logrando un ambiente de confianza y familiaridad que posibilite una reflexión activa involucrando a las familias desde su propia historia, fomentando la escucha y generando lazos de solidaridad, acompañamiento, redes y amistad entre los padres.  
Finalizado un eje de trabajo las familias reciben un material en forma de ficha educativa elaborada por los docentes que contiene información, datos y preguntas e invita a seguir pensando en lo transitado en el taller. Es una manera de hacer extensiva esta práctica en cada hogar, siendo un material que formará parte de una base teórica que las familias contarán como consulta y acompañamiento en su vida cotidiana. El taller es un “abrazo grupal” que, en forma de ronda, acuna y mece a todas las familias de los CET y tiende la mano para que cada uno encuentre un lugar de reconocimiento y de reflejo en el otro.
Los CET están articulados con centros de salud teniendo una presencia frecuente estableciendo vínculos con los diferentes actores: médicos, pediatras, psicopedagogas, psicólogos, trabajadores sociales, estimuladores tempranos. También teniendo una activa participación y acompañamiento en las instancias de juegoteca, taller de crianza y biblioteca que se desarrollan en diferentes centros. Y a su vez están articulados con diversos programas destinados a la primera infancia.

La propuesta educativa de los Centros de Educación Temprana parte de una concepción integral del desarrollo infantil, esto quiere decir que reconoce que el ambiente de los niños, representado desde la familia, la comunidad y la sociedad, es determinante en el desarrollo de niños y niñas. A través de las políticas públicas es que se pueden generar mejores oportunidades de desarrollo y condiciones de educabilidad incidiendo sobre la comunidad y el entorno familiar del niño.
Desde los CET se entiende que cuidar el desarrollo infantil temprano es fundamental para garantizar el acceso de niñas y niños a una educación de calidad, y cuentan con distintas razones para intervenir en la primera infancia. Una de estas razones son de derecho, debido a que los niños y niñas son sujetos de derecho y en nuestro país contamos con la Ley Nacional 26.061 que promueve la creación de un Sistema Integral de Derechos de niñas, niños y adolescentes que permite igualar las oportunidades de desarrollo en los primeros años de vida y que a la vez sustenta el acceso a derechos, la protección de derechos y la restitución de los mismos cuando éstos han sido vulnerados.
Por otro lado, cuentan con argumentos de la psicología, haciendo hincapié en la importancia de las experiencias tempranas para el desarrollo posterior de las personas. Según los CET “Un vínculo de apego seguro, estable y previsible promueve el desarrollo de manera positiva”.
Desde las neurociencias, está comprobado que en la primera infancia se asientan las bases para funciones cerebrales superiores como la memoria, el razonamiento lógico, el lenguaje, la percepción y la discriminación auditiva se desprende lo que el mismo neurocientífico denominó como la dimensión social del cerebro. El sostén afectivo, en los primeros años de vida, no sólo es la base de un buen desarrollo emocional sino también la base del desarrollo cognitivo.
Una de las razones es la equidad, debido a que los primeros años de vida los niños son especialmente sensibles a las influencias favorables del entorno y muy vulnerables a los efectos desfavorables del mismo.
Por último, cuentan con razones económicas: invertir en los niños desde sus primeros años de vida, y cuando esta inversión está orientada hacia los más vulnerables, tiene retornos económicos altos y evita que se profundicen las brechas presentes entre los pobres y los ricos, promoviendo la igualdad de oportunidades educativas.
 Los aspectos socio emotivos por un lado, y la cognición por el otro, determinan el trayecto educativo de las personas. De este modo, no quedan dudas sobre los beneficios e importancia de los CET, de la atención a la primera infancia.

Conclusión grupal

La educación es un derecho, por lo cual todos los niños y niñas deben poder acceder a la misma. Todas las familias deben poder acceder desde un lugar de igualdad de oportunidades, sin embargo las desigualdades sociales y las desigualdades educativas lamentablemente muchas veces van de la mano.
 Los centros de educación temprana acortan esa brecha, trabajan con las familias y, de este modo, más niños y niñas pueden integrarse, rodearse de un ambiente favorable para su desarrollo. Los mismos fomentan el crecimiento y el desarrollo integral en la primera infancia, lo cual es sumamente importante para la sociedad.
La modalidad de esta organización permite abarcar los objetivos esenciales de una formación íntegra en los aspectos pertinentes del desarrollo de la infancia, y la creación de canales de comunicación con la familia, flexibles, cálidos y sinceros, que enriquecen en ambas direcciones. Es importante resaltar que el producto de este trabajo en conjunto, se lleva al ámbito privado de la familia con el fichero educativo, completo con información aprendida.
Finalmente, las propuestas educativas, módulos de juegos y talleres enlazados con la comunidad, denotan intenciones pedagógicas y didácticas lo cual manifiesta el verdadero deseo de igualar oportunidades educativas.

Bibliografía

·         Centros de Educación Temprana, Apuntes para aprender de la experiencia. Ministerio de Educación, Buenos Aires Gobierno de la Ciudad y UNICEF (2015).

martes, 16 de abril de 2019

Mis saberes previos.


 ¿De dónde vengo? ¿Para qué me prepara mi formación como docente?

A la hora de hablar de mis saberes previos, me resulta imposible no pensar en mi biografía escolar. A mis dos años ingresé a un jardín de infantes privado, a una sala de niños y niñas de tres años y “no me adapté”, por lo cual mi familia decidió esperar un año más, para tener la edad correspondiente y estar mejor preparada para aquella etapa. Al año siguiente regresé y el llanto continuó de la mano de mi escolarización. Todo mi paso por el Nivel Inicial se dio en aquel contexto, y no hablo del llanto únicamente, sino de la institución que eligió mi familia para mí. Continué allí durante la primaria y, al finalizar séptimo grado, acordamos con mi familia un cambio de escuela: todo mi secundario lo realicé en una escuela pública.
Toda mi trayectoria escolar se dio en un ámbito de educación formal, por lo cual, la primera vez que escuché hablar sobre modalidades no formales, o no escolares, fue en el profesorado de nivel inicial, sin embargo, pareciera nunca ser suficiente.
A la hora de hablar con compañeras sobre educación no formal o no escolar, entramos en conflicto al sentir que no estamos lo suficientemente preparadas para dichas modalidades. Tal vez las escuchamos nombrar, vimos algunas fotos o videos, pero nuestras prácticas se dan en escuelas que cumplen con formatos formales de escolarización y educación.
Si me pongo a pensar en qué modalidades de este tipo conozco puedo nombrar jardines nocturnos, juegotecas, jardines comunitarios, privación de la libertad, educación en hospitales, enntre otros. Sin embargo nunca pisé el suelo de uno de los recién nombrados, nunca participé en ninguna actividad ni compartí esos espacios. Me parece apasionante pensar en formatos alternativos, pero… ¿para qué nos prepara el profesorado? ¿Por qué la mayoría de docentes trabajan en escuelas tradicionales? ¿Es falta de interés o falta de conocimiento?
Son muchas las preguntas que hoy no puedo responder, pero de todos modos abro lugar a la reflexión, al cuestionamiento y a la duda. ¿Qué quiero para mi futuro? ¿Dónde quiero trabajar? Me parece importante indagar e investigar para conocer a fondo estas cuestiones, para poder abrir puertas y ampliar nuestro horizonte a la hora de elegir qué queremos para nuestro futuro. A quiénes queremos llegar, dónde queremos enseñar. Una forma de incluir niños y niñas con diferentes realidades es formar parte de los espacios en los que se encuentran. Valorar la diversidad, permitirse explorar nuevos rumbos.
Perder el miedo a lo desconocido es sumamente importante. Muchas veces terminamos trabajando en escuelas convencionales por miedo a conocer otros espacios, otras formas. Sin embargo, creo que está ahí lo más enriquecedor, lo más nutritivo: de lo desconocido aprendemos, crecemos.

¿Hacia dónde voy?