martes, 18 de junio de 2019

Último relato.


¿De dónde vengo?
¿Qué cambió en mí desde que comenzó esta experiencia?

A la hora de hablar de mis saberes previos, me resulta imposible no pensar en mi biografía escolar. A mis dos años ingresé a un jardín de infantes privado, a una sala de niños y niñas de tres años y “no me adapté”, por lo cual mi familia decidió esperar un año más, para tener la edad correspondiente y estar mejor preparada para aquella etapa. Al año siguiente regresé y el llanto continuó de la mano de mi escolarización. Todo mi paso por el Nivel Inicial se dio en aquel contexto, y no hablo del llanto únicamente, sino de la institución que eligió mi familia para mí. Continué allí durante la primaria y, al finalizar séptimo grado, acordamos con mi familia un cambio de escuela: todo mi secundario lo realicé en una escuela pública.
Toda mi trayectoria escolar se dio en un ámbito de educación formal, por lo cual, la primera vez que escuché hablar sobre modalidades no formales, o no escolares, fue en el profesorado de nivel inicial, sin embargo, parecía no ser suficiente.
A la hora de hablar con compañeras sobre educación no formal o no escolar, entrábamos en conflicto al sentir que no estábamos lo suficientemente preparadas para dichas modalidades. Tal vez las escuchamos nombrar, vimos algunas fotos o videos, pero nuestras prácticas se dan en escuelas que cumplen con formatos formales de escolarización y educación.
Si me pongo a pensar en qué modalidades de este tipo conozco puedo nombrar varias...  Jardines nocturnos, juegotecas, jardines comunitarios, espacios de atención educativa para niños y niñas que se encuentran en contextos de privación de la libertad con sus madres, educación en hospitales, entre otros. Sin embargo, aunque nunca haya pisado el suelo de uno de los recién nombrados, hoy en día me siento mucho más informada sobre éstos que hace algunos meses atrás.
Al comenzar el cuatrimestre me preguntaba ¿para qué nos prepara el profesorado? ¿Por qué la mayoría de docentes trabajan en escuelas tradicionales? ¿Es falta de interés o falta de conocimiento?
Me parece apasionante pensar en formatos alternativos, y eran muchas las preguntas que no podía responder al comenzar la cursada del eddi prácticas 1, pero hoy en día siento que puedo responder muchos de aquellos interrogantes.
Actualmente considero tener una gran variedad de conocimientos, al menos mucho más que antes de comenzar esta experiencia. El hecho de leer sobre centros de primera infancia, investigar y realizar producciones me permitió informarme. El hecho de leer informes de mis compañeras sobre otros espacios de educación no escolar o no formal también amplió mis conocimientos, ya que fue un medio para acercarme a los mismos.
Por otro lado, y no menos importante, el haber recibido a un profesional como es Germán Eiviño fue muy enriquecedor. Escuchar en primera persona experiencias, haber podido compartir el encuentro con alguien con tanta trayectoria hizo de la charla un momento muy nutritivo.
Hace algunas semanas me preguntaba ¿Qué quiero para mi futuro? ¿Dónde quiero trabajar? Sigo pensando que es sumamente importante indagar e investigar para conocer a fondo distintas posibilidades para poder abrir puertas y ampliar nuestro horizonte a la hora de elegir qué queremos para nuestro futuro. A quiénes queremos llegar, dónde queremos enseñar. Una forma de incluir niños y niñas con diferentes realidades es formar parte de los espacios en los que se encuentran. Considero relevante valorar la diversidad, permitirse explorar nuevos rumbo, perder el miedo a lo desconocido.
Hay que poner el cuerpo en acción. La predisposición corporal no sólo en el juego, sino en el trabajo del día a día. Jugar nos acerca, nos permite vincularnos y conocernos, aprendemos en el diálogo y contacto con otros, y es ahí donde se enriquece nuestro trabajo. Para mí, para incluir hay que involucrarse, brindarse y abrirse a nuevas experiencias.

Recorriendo el Blog de Magalí Castro.

Recorrer el blog de Magalí me hizo conocerla un poco más. La estética me encantó, me encontré con un blog minimalista, con pocos colores, todos claros, y con fácil acceso a todas sus producciones.
El leer su presentación me acercó a ella. Conozco la película que eligió para presentarse, "En búsqueda de la felicidad", y la misma me conmovió y emocionó. No es necesario estar en una situación extrema en la vida para sensibilizarse y que cueste seguir adelante, a todos nos pasa, y poder expresarlo nos hacen más humanos. Al leer a Magalí encontré una persona sensible y dulce, su relato nos permite empatizar con ella. El esfuerzo vale la pena, y gracias a eso acá estamos, cerca de terminar nuestra carrera.
Al leer su posteo sobre sus experiencias previas, leo por un lado a una madre, y por otro a una futura docente con preguntas y ganas de seguir aprendiendo, con muchos  interrogantes. Se la puede leer a ella al natural, escribiendo para ella misma y para quien quiera acercarse a conocerla un poco más. La leo es casi como escucharla, ya que al haber compartido diferentes materias con ella a lo largo de estos años me resulta imposible no imaginarla relatando.
Por último, su texto sobre servicios de atención a niños y niñas de 45 días a 36 meses de UNICEF,  me muestra otro tipo de producción, con un vocabulario diferente, más específico de una profesional en formación. Dicha producción me sirvió para conocer más sobre esta temática, la síntesis y el análisis de la producción me parecieron muy enriquecedores, me sirvieron para ampliar mis conocimientos y para conocer otra mirada sobre la temática que venimos trabajando en el EDDI.
En lo personal, disfruto compartir este espacio con distintas compañeras, siento que podemos aprender de nosotras, dialogando, leyéndonos s y escuchándonos. Agradezco la posibilidad de conocer más a Magalí y fue una buena experiencia haber podido recorrer y analizar sus producciones.

miércoles, 5 de junio de 2019

Recorriendo el Blog de Magalí Castro.


Recorrer el blog de Magalí me hizo conocerla un poco más. La estética me encantó, me encontré con un blog minimalista, con pocos colores, todos claros, y con fácil acceso a todas sus producciones.
 El leer su presentación me acercó a ella. Conozco la película que eligió para presentarse, "En búsqueda de la felicidad", y la misma me conmovió y emocionó. No es necesario estar en una situación extrema en la vida para sensibilizarse y que cueste seguir adelante, a todos nos pasa, y poder expresarlo nos hacen más humanos. Al leer a Magalí encontré una persona sensible y dulce, su relato nos permite empatizar con ella. El esfuerzo vale la pena, y gracias a eso acá estamos, cerca de terminar nuestra carrera.
 Al leer su posteo sobre sus experiencias previas, leo por un lado a una madre, y por otro a una futura docente con preguntas y ganas de seguir aprendiendo, con muchos  interrogantes. Se la puede leer a ella al natural, escribiendo para ella misma y para quien quiera acercarse a conocerla un poco más. La leo es casi como escucharla, ya que al haber compartido diferentes materias con ella a lo largo de estos años me resulta imposible no imaginarla relatando.
 Por último, su texto sobre servicios de atención a niños y niñas de 45 días a 36 meses de UNICEF,  me muestra otro tipo de producción, con un vocabulario diferente, más específico de una profesional en formación. Dicha producción me sirvió para conocer más sobre esta temática, la síntesis y el análisis de la producción me parecieron muy enriquecedores, me sirvieron para ampliar mis conocimientos y para conocer otra mirada sobre la temática que venimos trabajando en el EDDI.
 En lo personal, disfruto compartir este espacio con distintas compañeras, siento que podemos aprender de nosotras, dialogando, leyéndonos s y escuchándonos. Agradezco la posibilidad de conocer más a Magalí y fue una buena experiencia haber podido recorrer y analizar sus producciones.